La Fiesta de la Música de la Alianza Francesa de Barranquilla dio un paso hacia la sostenibilidad ambiental con la medición de su huella de carbono, un ejercicio que contó con el acompañamiento técnico de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico (C.R.A.) y la participación de los diferentes actores vinculados al evento.
Para la C.R.A., este ejercicio representa la oportunidad de extender las acciones de sostenibilidad y descarbonización que viene desarrollando desde 2024 con el sector industrial hacia otros escenarios del territorio, como los eventos culturales.
De esta manera, afirmó Ayari Rojano Marín, subdirectora de Cambio Climático y Gestión del Riesgo de la C.R.A. la medición de la huella de carbono de la Fiesta de la Música no es un punto de llegada, sino el inicio de un proceso para hacer cada vez más sostenibles los eventos culturales del territorio, sumando esfuerzos entre la institucionalidad, el sector cultural y la ciudadanía.
Violette Makhotine directora de la Alianza Francesa Barranquilla afirmó que la medición permitió establecer una línea base de los impactos ambientales asociados a la realización de la Fiesta de la Música, que servirá como punto de partida para definir acciones a corto, mediano y largo plazo orientadas a reducirlos progresivamente en futuras ediciones.
A su turno Beatriz Ferreira Tilano de AtlantiCO2 sostuvo que: “No se trata de decir que un evento tiene un impacto ambiental bueno o malo. Todos generamos un impacto y la oportunidad está en lograr que, en futuras versiones, sea cada vez menor”. El proceso busca que la sostenibilidad trascienda la organización del evento y llegue a la comunidad, involucrando a productores, artistas, músicos, aliados y asistentes en la adopción de buenas prácticas ambientales.
La C.R.A. continuará acompañando estos procesos con el propósito de que cada vez más actividades que se desarrollen en el territorio incorporen criterios de sostenibilidad y contribuyan a la construcción de un Atlántico con menos impacto.